El Banco de México redujo este jueves su tasa de interés de referencia en 25 puntos base para ubicarla en 6.50 por ciento, en una decisión dividida que marca el posible cierre del ciclo de relajamiento monetario iniciado en marzo de 2024.
El movimiento, esperado ampliamente por los mercados financieros, ocurre en un contexto de desaceleración inflacionaria, debilidad económica y creciente incertidumbre internacional derivada de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
En el comunicado de política monetaria, el banco central dejó claro que considera “apropiado” mantener la tasa en el nivel actual y advirtió que el entorno económico todavía presenta riesgos relevantes.



