La Junta de Supervisores del Condado de Los Ángeles aprobó por unanimidad una orden que establece “zonas libres” del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, para permitir el acceso de agentes solo con autorización escrita de jueces federales.
La medida busca evitar redadas en propiedades del condado y proteger el debido proceso de residentes, incluidos ciudadanos estadounidenses.
La moción instruye al consejo del condado a redactar la orden en 30 días.
Los Ángeles concentra la mayor comunidad de connacionales fuera del país, con 6.5 millones de residentes de origen mexicano.



