Gabriel Arturo ‘El Pinocho’ Castillo, de 52 años, originario de Monterrey, Nuevo León, se declaró culpable ante una corte federal en Texas por liderar una sofisticada red de lavado de dinero para beneficiar a organizaciones criminales mexicanas.
El regiomontano, quien fue extraditado desde México en agosto del 2025, admitió su responsabilidad en una conspiración internacional que durante años permitió el flujo de millones de dólares provenientes del narcotráfico hacia las arcas de los cárteles.
De acuerdo con autoridades estadounidenses Castillo coordinaba el movimiento de capitales a través del corredor comercial de Laredo, utilizando negocios legítimos para ocultar el origen ilícito de fondos.



