Organizaciones empresariales de Estados Unidos pidieron compensaciones luego de que la Corte Suprema invalidara gran parte de los aranceles impuestos por el gobierno de Donald Trump.
La asociación “We Pay the Tariffs” afirmó que el fallo carece de sentido sin indemnizaciones para las compañías afectadas, mientras que analistas del Instituto Cato señalaron que el gobierno debería devolver decenas de miles de millones de dólares cobrados bajo la ley de emergencia económica de 1977.
La Federación Nacional de Minoristas también celebró la decisión al considerar que dará certidumbre a las empresas.
Estimaciones privadas calculan que los reembolsos podrían alcanzar hasta 120 mil millones de dólares, en un fallo que también desató reacciones políticas en Washington.




