Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque contra el complejo nuclear de Natanz, en el centro de Irán, sin que se registren fugas de material radiactivo tras la agresión.
El Organismo Internacional de Energía Atómica indicó que tampoco se registraron aumentos de radiación fuera de la instalación y anunció que investiga el incidente.
Rusia calificó la acción como “irresponsable” y advirtió sobre riesgos para la estabilidad y seguridad en Medio Oriente, al tiempo que organismos internacionales llamaron a la moderación.


