El gobierno de Donald Trump propondrá que al menos la mitad de los componentes y materiales utilizados en los vehículos fabricados en América del Norte provengan de Estados Unidos, como parte de las negociaciones para la revisión del T-MEC.
De acuerdo con información adelantada por el diario The Wall Street Journal, la medida busca incentivar a las armadoras a adquirir más insumos de proveedores estadounidenses, en lugar de recurrir a empresas establecidas en México y Canadá.
La propuesta formaría parte de las conversaciones que actualmente sostienen funcionarios de ambos países en la Ciudad de México para avanzar en la revisión del acuerdo comercial regional.
Se prevé que una segunda ronda de negociaciones se lleve a cabo en Washington durante julio, en medio de discusiones sobre reglas de origen, competitividad y cadenas de suministro en Norteamérica.



