Luego de revelar los daños genéticos que provoca la contaminación del Río Santiago a los habitantes de comunidades aledañas, Carlos Álvarez Moya, director del Instituto de Biología y Genética Molecular del CUCBA de la UdeG, llama a las autoridades a aplicar una normatividad más estricta para evitar, por ejemplo, descargas industriales.
“Yo creo que hay que empezar con una aplicación de la normatividad estricta respecto a los desechos industriales y municipales. Las aguas no deben verterse a los cauces de los ríos impunemente, tienen que ser tratadas. Por otro lado, estas plantas de tratamiento de agua deben trabajar bien, deben trabajar al cien.”
Álvarez Moya le recomienda a la población que vive en torno al cauce del Río Santiago que trate de exponerse lo menos posible, sobre todo en esta época de calor, en la que aumentan los riesgos y malos olores por el alto grado de contaminación. (Por Gricelda Torres Zambrano)



