Los usuarios del SIAPA tendrían que exigirle al organismo muestras domiciliarias por el agua turbia y pestilente en sus casas, salir a la calle a exigir un servicio de calidad y presentar demandas colectivas, considera María González, del Instituto Mexicano de para el Desarrollo Comunitario.
“O sea, empecemos a salir a las calles a hacer presión y también empecemos a meter demandas colectivas, sino, no vamos a obligar a las autoridades a hablar y sino no vamos a obligar a las autoridades a actuar”.
Lo más grave dice María González, es el silencio del SIAPA, del gobernador Pablo Lemus, de la Secretaría de Gestión Integral del Agua y de la Comisión Estatal del Agua ante las quejas ciudadanas.
El problema, dice, tiene más de dos años. (Por Gricelda Torres Zambrano)



