Legisladores demócratas de Estados Unidos denunciaron que más de seis mil 200 menores migrantes han sido detenidos en el último año, en medio de condiciones deficientes en centros como el de Dilley, en Texas.
Los congresistas Joaquín Castro y Greg Casar señalaron que familias han reportado falta de atención médica, malos tratos e insultos racistas.
Indicaron que muchas personas permanecen retenidas por largos periodos sin antecedentes penales.
Las detenciones han aumentado significativamente bajo la actual política migratoria, alcanzando cifras récord.
Los legisladores pidieron el cierre de estos centros y mejores condiciones para los migrantes, especialmente menores de edad.



