Una intensa ola de calor primaveral provocó temperaturas récord en varios países de Europa y dejó al menos nueve muertes relacionadas con las altas temperaturas en Reino Unido y Francia.
En Londres, el termómetro alcanzó 34.8 grados Celsius, la temperatura más alta registrada en mayo, mientras que Francia reportó hasta 36 grados y noches con calor inusual.
Las autoridades atribuyen el fenómeno a una “cúpula de calor” que mantiene temperaturas superiores a lo habitual para esta época del año.
Servicios meteorológicos y sanitarios emitieron alertas por riesgos a la salud, especialmente para adultos mayores.
Además, se reportaron incendios, interrupciones ferroviarias y emergencias en playas y lagos.
Especialistas advierten que los eventos climáticos extremos son cada vez más frecuentes debido al calentamiento global, con impactos más severos y fuera de temporada en distintas regiones de Europa.



