El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán admitió este miércoles que las instalaciones nucleares del país resultaron “gravemente dañadas” por los ataques aéreos estadounidenses, aunque no proporcionó más detalles.
Esta es la primera vez que Teherán reconoce los daños causados por los ataques estadounidenses a sus instalaciones nucleares durante el fin de semana pasado.
Los comentarios se produjeron horas después de que el presidente estadounidense Donald Trump cuestionara un informe de inteligencia que decía que los ataques no dañaron los componentes centrales del programa nuclear subterráneo de Irán.
Proponen a Donald Trump para el Nobel de la Paz por su papel en el alto al fuego entre Israel e Irán
El congresista republicano Buddy Carter propuso al Comité Noruego del Nobel nominar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al Premio Nobel de la Paz por su “histórico” papel en la mediación del alto al fuego entre Israel e Irán, pese a haber ordenado bombardeos contra instalaciones nucleares iraníes.
La candidatura fue respaldada por el embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, quien elogió el liderazgo del mandatario y sugirió que este acuerdo podría alentar la adhesión de más países árabes a los Acuerdos de Abraham.
También el gobierno de Pakistán expresó su intención de nominar a Trump por su intervención en la reciente crisis con India.
Estados Unidos ofreció una recompensa de hasta tres millones de dólares por información que lleve a la captura o condena de Giovanni Vicente Mosquera Serrano, alias “El Viejo”, señalado como uno de los principales líderes del grupo criminal Tren de Aragua.
De nacionalidad venezolana, Mosquera, de 37 años, es acusado de narcotráfico, asesinatos, extorsión y financiamiento de actividades delictivas.
El FBI lo incluyó entre los 10 criminales más buscados, mientras que el Departamento de Justicia presentó cargos por delitos ligados al terrorismo.
El anuncio sigue a la reciente designación del Tren de Aragua como organización terrorista por parte del presidente Donald Trump.
La DEA reveló que el Cártel Jalisco Nueva Generación vigiló a sus agentes e informantes en Washington durante el juicio en 2024 contra Rubén Oseguera González, alias “El Menchito”.
La agencia también denunció que el cártel tomó represalias en México, al disparar contra la esposa y asesinar a la hija de un informante, además de matar a un soldado del Ejército.
El jefe de la DEA en Los Ángeles, Matthew Allen, calificó al grupo criminal como un “cártel paramilitar con alcance global” y advirtió que su comportamiento se asemeja al terrorismo.
Grupos ecologistas del Valle del Río Grande demandaron a SpaceX y a la Comisión de Calidad Ambiental de Texas por permitir presuntas descargas de agua contaminada en cuerpos hídricos cercanos a Boca Chica, donde la empresa realiza pruebas espaciales.
La denuncia, presentada ante una corte del condado de Travis, señala impactos negativos al hábitat y violaciones a la Ley de Agua Limpia.
En México, la asociación Abogados Ambientalistas de Tamaulipas se unirá al reclamo ante instancias internacionales, al acusar afectaciones en la Laguna Madre, el Golfo de México y el delta del río Bravo.
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, anunció el fin de la guerra de 12 días con Israel tras la entrada en vigor del alto al fuego propuesto por Estados Unidos.
Afirmó que la nación persa resistió con éxito los ataques y que Israel recibió un “castigo severo” sin alcanzar sus objetivos militares.
Por su parte, Israel levantó todas las restricciones de seguridad impuestas desde el inicio de la ofensiva del 13 de junio, como el cierre de escuelas, centros de trabajo y limitaciones a reuniones públicas.
Las autoridades israelíes confirmaron el retorno completo a la actividad normal en todo el país hasta nuevo aviso.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó a Irán e Israel de violar el cese al fuego que él mismo promovió, apenas horas después de su anuncio.
Desde la Casa Blanca, pidió a Israel detener los bombardeos y retirar a sus pilotos, tras reportes de ataques mutuos entre ambos países.
Irán denunció ofensivas aéreas israelíes en su territorio, mientras Israel señaló que fue atacado con misiles, aunque Teherán negó haber disparado.
Pese a los esfuerzos por contener la violencia, ambos gobiernos se culpan mutuamente del fracaso del acuerdo.
Trump reiteró en redes sociales su llamado a respetar la tregua, mientras líderes regionales expresaron preocupación por el frágil equilibrio en Medio Oriente.
El presidente Donald Trump anunció que Israel e Irán alcanzaron un acuerdo para cesar las hostilidades, el cual se haría efectivo en aproximadamente seis horas, una vez que ambas naciones concluyan sus operaciones finales.
A través de redes sociales, el mandatario destacó la disposición de las partes para mantener una actitud pacífica y felicitó a ambos gobiernos por su decisión de terminar la confrontación, que calificó como “la guerra de los doce días”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, minimizó la represalia iraní tras los bombardeos estadounidenses del sábado contra instalaciones nucleares al señalar que fue una “respuesta muy débil” y que ningún estadounidense resultó herido.
Trump detalló que Irán lanzó 14 misiles, de los cuales, 13 fueron interceptados, mientras que el resto no representó peligro.
Agradeció a Teherán por el aviso previo del ataque, lo que evitó víctimas, y expresó su deseo de que ambos países avancen hacia la paz.
También reconoció a Qatar por su papel conciliador y celebró que no se registraran bajas en ese país.
El Ministerio de Defensa de Catar confirmó que sus defensas aéreas interceptaron con éxito un ataque con misiles lanzado por Irán contra la base aérea de Al Udeid, la mayor instalación militar de Estados Unidos en Medio Oriente, ubicada cerca de Doha.
El ataque, que no dejó víctimas, fue parte de la respuesta iraní a los bombardeos estadounidenses contra instalaciones nucleares en su territorio.
Las autoridades cataríes aseguraron que el espacio aéreo y el país se mantienen seguros, aunque suspendieron temporalmente el tráfico aéreo por precaución.
La base de Al Udeid, que alberga a unos 10 mil soldados estadounidenses y es sede del Mando Central de los Estados Unidos, fue blanco de explosiones que estremecieron la zona, según reportes locales.
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirmó que la vía diplomática quedó descartada tras los bombardeos de Estados Unidos a instalaciones nucleares iraníes, responsabilizando plenamente a Washington de las consecuencias.
Desde Turquía, declaró que los ataques cruzaron toda “línea roja” y que Teherán tomará represalias.
La representación iraní ante la ONU respaldó esta postura en una sesión de emergencia, donde el embajador Amir Saeid Iravani sostuvo que las fuerzas armadas decidirán la respuesta “proporcional” y reiteró el derecho legítimo de defensa.
Irán acusó a Estados Unidos de actuar bajo influencia del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y criticó a Europa y al Organismo Internacional de Energía Atómica por aplicar un doble estándar frente a Israel.
Tras bombardear tres instalaciones nucleares en Irán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que si no hay paz “habrá más tragedias”, mientras Irán lanzó una nueva oleada de misiles contra Israel y prometió represalias “sin demora”.
El ataque estadounidense, coordinado con Israel, destruyó instalaciones en Fordow, Natanz e Isfahán, según Trump, quien destacó que “no hay equipo militar que iguale lo hecho” y agradeció al primer ministro Netanyahu.
Teherán respondió con amenazas, incluidas posibles acciones contra flotas estadounidenses en Bahréin y el cierre del estrecho de Ormuz.
Israel reportó explosiones en Jerusalén y Tel Aviv, mientras organismos internacionales y gobiernos como el mexicano urgieron al diálogo y a evitar una escalada que podría detonar un conflicto regional de gran magnitud.
El presidente Donald Trump anunció que Estados Unidos bombardeó tres instalaciones nucleares en Irán —Fordow, Natanz e Isfahán— en apoyo a la ofensiva israelí para desmantelar el programa atómico iraní.
Según el mandatario, los ataques fueron ejecutados con bombarderos furtivos y bombas antibúnker, y los aviones ya regresaron sin incidentes.
La acción representa una escalada significativa del conflicto, pues Irán había advertido de represalias en caso de intervención estadounidense.
La decisión, considerada de alto riesgo, contrasta con la postura previa de Trump de evitar nuevos conflictos bélicos, y podría detonar una respuesta regional con consecuencias imprevisibles.
Estados Unidos desplegó aviones bombarderos B2 desde la Base Aérea Whiteman, en Missouri, en medio de las recientes tensiones por la ofensiva aérea de Israel contra Irán.
Aunque no se ha confirmado su destino, las aeronaves cruzan el Pacífico tras ser reabastecidas en vuelo.
Los B2 están capacitados para transportar la bomba GBU-57, único armamento diseñado para destruir instalaciones fuertemente blindadas, como los complejos nucleares de Irán.
Mientras el presidente Donald Trump analiza la posible incorporación de Estados Unidos a la campaña israelí, el Pentágono refuerza su presencia en Medio Oriente con destructores, cazas y portaaviones.

















